Uber imprudente provoca la muerte de un menor.

El taxi identificado con el numero 3274 de la empresa Uber atropella a un niño en bicicleta de ocho años de edad.

Sus pequeñas manos se apretaron para aferrarse con desesperación al pavimento y a la vida, aunque la muerte fue implacable y cortó de tajo su tierna existencia mientras el niño se quedo al cuidado de su abuela. La joven madre llegó en un taxi y desde  antes de arribar iba bañada en llanto, solo le dijeron que su hijo había sufrido un accidente. Pero al llegar confirmó la trágica noticia. Ya estaba muerto y cubierto con una sábana blanca.

 
  
Una veladora pegada a la cabecita del pequeño Diego Andrés Pérez Sandoval, de ocho años, ya estaba apagada, como la vida misma del infante a un lado, la bicicleta amarilla que conducía el niño y al lado de ésta, una sandalia azul y rosa, la misma que se enredó entre su pie y el pedal, lo que hizo que el menor cayera al pavimento, sin embargo, atrás de él circulaba, sin precaución a mucha velocidad, un taxi de la empresa Uber color blanco con placas CW-04586. Conducía Edmundo Pérez García, de 21 años.
 

 
El joven no tuvo precaución y al ver caído al niño no frenó a tiempo, lo que ocasionó que aplastara la cabecita del menor con la llanta delantera izquierda y  al percatarse el conductor se dio a la fuga. Agentes de Tránsito Municipal que llegaron en la patrulla PCC-492 para levantar un acta de los hechos dictaminaron que el menor murió al instante. Aun así, llegaron paramédicos de Protección Civil Municipal en la ambulancia PCA-03, para valorarlo, pero no había nada qué hacer.
 

 

La joven madre, ahogada en llanto, fue abrazada y detenida por las vecinas, llorosas también. Así lo ordenaron policías y agentes duros del Ministerio Público, que implacables corrieron a todos los dolientes.El cuerpecito sin vida fue llevado, a pesar del ruego de su madre, al Servicio Médico Forense para la necropsia de rigor.
 
Sigue la búsqueda del conductor del taxi, la expresa Uber se deslindo de cualquier cargo, COMPARTE.